La sombra de la Luna recorrió el hemisferio norte

El cielo se oscureció este miércoles 12 de agosto de 2026 sobre una estrecha franja del hemisferio norte. La Luna pasó directamente entre la Tierra y el Sol y bloqueó por completo el disco solar durante un máximo de 2 minutos y 18.2 segundos.

La totalidad comenzó en una zona remota del norte de Rusia y avanzó sobre el Ártico, Groenlandia, Islandia y el Atlántico Norte. Después alcanzó España y un pequeño extremo del noroeste de Portugal poco antes de la puesta del Sol. Fuera de esa franja, el fenómeno se observó parcialmente en buena parte de Europa, Canadá, sectores del norte de Estados Unidos y el noroeste de África.

El punto de mayor eclipse ocurrió a las 17:45:53.8 UTC, equivalente a la 1:45:53.8 de la tarde en República Dominicana, sobre una zona situada entre Groenlandia e Islandia. Allí, la sombra total tuvo aproximadamente 294 kilómetros de ancho. El eclipse no fue visible desde territorio dominicano.

¿Cómo se produce un eclipse solar?

Un eclipse solar sucede cuando la Luna nueva se alinea con la Tierra y el Sol. Aunque el Sol es unas 400 veces más grande que la Luna, también se encuentra aproximadamente 400 veces más lejos. Esa coincidencia permite que ambos cuerpos parezcan tener casi el mismo tamaño desde nuestro planeta.

La sombra lunar tiene dos regiones principales. La umbra es la parte más oscura y produce la totalidad. La penumbra cubre una extensión mucho mayor, pero solo permite observar un eclipse parcial.

Estos fenómenos no ocurren todos los meses porque la órbita lunar está inclinada alrededor de cinco grados con respecto al plano orbital terrestre. La mayoría de las veces, la Luna pasa ligeramente por encima o por debajo del Sol desde nuestra perspectiva.

Vídeo cortesía de la NASA:

El impacto momentáneo en la naturaleza

Dentro de la totalidad, la reducción repentina de la radiación solar puede provocar un descenso de la temperatura y modificaciones transitorias del viento. La atmósfera cercana al suelo comienza a responder como lo haría al llegar la noche, aunque el cambio dura pocos minutos.

La oscuridad también puede alterar temporalmente el comportamiento de los animales. Algunas aves regresan a sus refugios, los insectos nocturnos comienzan a emitir sonidos y ciertas especies diurnas reducen su actividad. Cuando reaparece la luz, la mayoría retoma rápidamente su conducta habitual.

No se trata de un cambio climático ni de una alteración permanente de los ecosistemas. Es una respuesta localizada y breve ante la súbita disminución de luz y temperatura.

¿Representa algún riesgo para las personas?

El eclipse no produce radiaciones especiales ni efectos extraordinarios sobre el cuerpo humano. El verdadero peligro aparece al mirar directamente el Sol durante las fases parciales, porque la radiación concentrada puede lesionar la retina sin causar dolor inmediato.

Las gafas de sol convencionales, cristales ahumados, radiografías y filtros caseros no ofrecen protección. NASA recomienda visores solares que cumplan la norma internacional ISO 12312-2. Cámaras, telescopios y binoculares necesitan filtros solares colocados delante de sus lentes.

Solo dentro de la trayectoria de totalidad, y únicamente cuando el Sol está completamente cubierto, puede observarse la corona sin protección. Los filtros deben volver a colocarse antes de que reaparezca cualquier parte del disco solar.

Una oportunidad científica y social

Además de atraer observadores y movilizar el turismo astronómico, el eclipse abrió una ventana para estudiar la corona solar, una región normalmente oculta por el intenso brillo de la superficie del Sol.

NASA utilizó un avión WB-57 equipado con cámaras para perseguir la sombra a unos 15,000 metros de altitud. Al volar siguiendo la trayectoria, los investigadores esperaban extender la observación de la corona hasta casi tres minutos y captar longitudes de onda infrarrojas que la atmósfera inferior suele absorber.

Los científicos también estudian cómo responde la ionosfera cuando desaparece temporalmente la radiación solar. Esta región atmosférica interviene en la propagación de señales de radio y forma parte del entorno donde operan numerosos satélites.

El eclipse del 12 de agosto dejó una breve noche atravesando el norte del planeta y nuevos datos para comprender la relación entre el Sol, la atmósfera y la vida terrestre. El próximo gran capítulo llegará el 2 de agosto de 2027, con una totalidad que podrá superar los seis minutos en algunas zonas.

Trayectoria del eclipse

Mueve el control horario o pulsa Reproducir para seguir la línea central de la totalidad. Los horarios, coordenadas, anchura y duración proceden de los cálculos de NASA GSFC.