El ascenso de Kane Parsons parece sacado de una historia imposible de Hollywood. Con apenas 20 años, el joven realizador podría convertirse en el cineasta más joven en lograr que una película alcance el primer lugar de la taquilla durante su fin de semana de estreno.
Su película, «BACKROOMS», tiene proyecciones que oscilan entre los 40 y 50 millones de dólares en sus primeros días en cartelera, una cifra que confirma el enorme interés que ha despertado esta adaptación de uno de los fenómenos de terror más comentados de internet en los últimos años.
La historia nació como un creepypasta compartido en foros digitales: una inquietante idea sobre espacios infinitos, oficinas vacías y pasillos amarillos donde cualquiera podría quedar atrapado tras “salirse de la realidad”. Con el paso del tiempo, el concepto se convirtió en material de culto dentro de las comunidades de horror en línea.
Pero fue Kane Parsons quien terminó llevando el mito a otro nivel. A los 17 años, el creador comenzó a publicar en YouTube una serie de cortos inspirados en «The Backrooms», apostando por una estética de terror analógico que rápidamente llamó la atención por su atmósfera inquietante y su nivel técnico.
El impacto fue tan grande que la productora independiente A24 decidió contactar al joven cineasta para desarrollar una versión cinematográfica de su proyecto, una oportunidad poco común incluso para directores con experiencia en la industria.
Ahora, con el estreno de «BACKROOMS», Parsons no solo busca demostrar que las historias nacidas en internet pueden triunfar en la gran pantalla, sino también consolidarse como una de las voces jóvenes más prometedoras del cine de terror actual.