Un momento que parece sacado de una película de ciencia ficción ocurrió en China. Un robot humanoide se puso de pie apenas terminó de ser ensamblado y salió caminando por su cuenta de la misma línea de producción en la que había sido fabricado.

El protagonista es IRON, el robot humanoide que desarrolla la empresa china XPENG, conocida principalmente por sus vehículos eléctricos y que ahora apuesta fuerte al mundo de la robótica.

Qué tiene de especial este robot

Según XPENG, el ejemplar de IRON fue capaz de abandonar la línea de ensamblaje de forma autónoma, sin que un operador tuviera que controlarlo a distancia en cada movimiento.

El robot cuenta con:

  • 76 grados de libertad en todo el cuerpo
  • 21 grados de libertad en cada mano
  • Tres chips Turing desarrollados por XPENG con capacidad de hasta 2250 TOPS
  • Inteligencia artificial diseñada para procesar información y tomar decisiones localmente (Physical AI)

Una fábrica pensada para producir robots

XPENG tiene una línea específica de producción de robots humanoides en China. La compañía asegura que más del 80% de los procesos principales están automatizados y que utiliza métodos de control de calidad desarrollados originalmente para la fabricación de vehículos eléctricos.

Este detalle es clave: el gran desafío actual de la industria ya no es solo conseguir que un robot camine, sino poder fabricarlos de manera repetible, con calidad controlada y en gran volumen.

¿Cuándo llegará al mercado?

La empresa tiene previsto comenzar la producción masiva hacia finales de 2026. Antes de llegar a los hogares, IRON será probado en las propias tiendas y centros de trabajo de XPENG. Las primeras entregas en China y otros mercados se esperan durante 2027, aunque todavía no se informó el precio.