La compañía china Unitree presentó su nuevo robot humanoide H2-X, un modelo orientado a defensa y seguridad que es capaz de levantar coches, desarmar a ladrones, destruir puertas de vehículos y resistir caídas desde 4 metros de altura.

Este robot aspira a funcionar como un guardaespaldas personal autónomo y marca un cambio claro en la estrategia de Unitree: pasar de demostraciones espectaculares (artes marciales, bailes y volteretas) a usos prácticos y rentables.

Características del Unitree H2-X

  • Basado en el modelo H2: mide 1,8 metros y pesa 70 kg.
  • Alta capacidad de fuerza en las articulaciones (alrededor de 37 kg por metro de par).
  • Diseñado para tareas de protección y seguridad.
  • Mayor autonomía y menor costo comparado con un guardia de seguridad humano.

Aunque todavía no se confirmó si el H2-X detecta amenazas de forma totalmente independiente, sus capacidades físicas ya superan a las de muchos sistemas de seguridad tradicionales.

China lidera el mercado de robots humanoides

Según la consultora Omdia, de las nueve empresas que más robots humanoides vendieron en 2025, las seis primeras son chinas. Unitree y Agibot encabezan la lista con aproximadamente 5.500 y 5.168 unidades respectivamente. Tesla, con su Optimus, solo logró colocar alrededor de 150 unidades en el mismo período.

El mercado global todavía es pequeño (cerca de 18.000 unidades en total) y se concentra principalmente en investigación, retail e industria. Sin embargo, Morgan Stanley estima que el mercado de robots humanoides podría alcanzar los 38.000 millones de dólares en los próximos años y llegar a 5 billones de dólares en 2050.

La respuesta de Tesla y Estados Unidos

Tesla ya inició la producción de su robot Optimus en la fábrica de Fremont y apunta a venderlo al público general a finales de 2027. Elon Musk reconoció que China es “la competencia más dura” por su capacidad en inteligencia artificial y manufactura, aunque confía en que Optimus terminará superando a los modelos chinos.

El avance de Unitree evidencia que la industria china de robots humanoides está pasando de la fase de demostración a la de rentabilidad, mientras Estados Unidos acelera para no quedarse atrás.