La industria de los videojuegos ha sido sacudida por una noticia que resuena con fuerza: el cierre de BioWare. Este estudio, responsable de sagas tan emblemáticas como Dragon Age, Mass Effect y las primeras dos entregas de Baldur’s Gate, cesó sus operaciones tras 31 años de actividad, despidiendo a todos sus empleados. La disolución de un equipo con un legado tan profundo ha generado una pregunta crucial: ¿qué destino les espera a sus propiedades intelectuales más valiosas?
Si bien es cierto que las últimas entregas de Mass Effect y Dragon Age no alcanzaron el éxito esperado en crítica y ventas, ambas franquicias cuentan con una base de seguidores masiva y leal en todo el mundo. Sin embargo, los planes de Electronic Arts (EA) y sus nuevos propietarios, el fondo saudí PIF, no parecen contemplarlas como pilares estratégicos para el futuro.
Un legado en el limbo
Hasta el momento, la compañía que lidera Andrew Wilson no ha emitido un comunicado oficial sobre el futuro de Mass Effect y Dragon Age. La ausencia de pronunciamientos públicos solo alimenta la incertidumbre. Según fuentes cercanas a ambas sagas, el panorama no sería particularmente alentador para estas queridas IP.
Mark Darrah, una figura clave que fungió como codirector de Dragon Age: Origins y dedicó 20 años de su carrera como productor en BioWare, compartió una perspectiva compleja tras el cierre del estudio. En un video que se hizo viral, Darrah explicó que la noticia no le sorprendió. Él consideraba el cierre una de las posibles consecuencias de la adquisición de EA por parte del fondo PIF.
Dos caminos posibles para sagas icónicas
Sobre el destino de los juegos en sí mismos, Darrah planteó dos escenarios drásticos. Electronic Arts podría optar por vender las propiedades intelectuales de Mass Effect y Dragon Age, liberándolas a otros desarrolladores. La otra opción, mucho más sombría, sería enterrarlas, decidiendo no volver a utilizarlas nunca más, dejándolas en el olvido.
El argumento central de Mark Darrah radica en la estructura interna de Electronic Arts. Según él, nadie dentro de EA, más allá del extinto BioWare, tiene la capacidad o la intención de trabajar en Mass Effect o Dragon Age. Esto es particularmente relevante, ya que una nueva entrega de Mass Effect estaba en desarrollo. Aunque se desconoce su estado de avance, tras el cierre del estudio, se filtró un tráiler preparado con activos gráficos de preproducción. El reputado periodista Jason Schreier, de Bloomberg, confirmó la legitimidad de dicho material, añadiendo más peso a la preocupación sobre el proyecto.
“BioWare era 100 % propiedad de EA, lo que significa que EA es dueña de todas las propiedades intelectuales. Son dueñas de Mass Effect, de Dragon Age […]. Ahora ya no queda nadie trabajando en ninguno de estos juegos dentro de la organización, y es muy probable que nunca más lo haya”, enfatizó Darrah. Esta situación, paradójicamente, podría aumentar las probabilidades de que EA decida vender estas propiedades intelectuales, pero también, según su análisis, podría hacer más probable que intenten simplemente olvidar su existencia y las archiven definitivamente.
¿Qué pasa con el próximo Mass Effect?
Por ahora, a los millones de fans solo les queda esperar para conocer el futuro de ambas sagas. Sin embargo, hay un rayo de esperanza para los seguidores de Mass Effect. El desarrollo de una serie basada en la franquicia para Prime Video, cuya producción está a cargo de Amazon MGM Studios, continuaría en marcha. Este proyecto televisivo representa, al menos, la continuidad de la narrativa en un formato diferente, ajeno al destino incierto de los videojuegos.