Usuarios de Windows 11 están reportando una serie de problemas con Microsoft Defender, el antivirus integrado del sistema operativo. Los fallos impiden que las revisiones de seguridad, tanto rápidas como completas, se completen satisfactoriamente, dejando a los equipos potencialmente vulnerables y a los usuarios con una sensación de incertidumbre.

Problemas en los escaneos de seguridad

La falla principal se manifiesta durante los análisis de rutina. Las exploraciones rápidas y completas de Microsoft Defender no llegan a su fin, lo que significa que el software no puede confirmar la ausencia de amenazas en el sistema. Esta situación se extiende incluso a la función de examen sin conexión, una herramienta crucial para detectar malware más persistente.

Según reportes de la comunidad en plataformas como Reddit, el examen sin conexión se detiene abruptamente cuando alcanza entre el 90% y 95% de su progreso. Esto impide que los usuarios realicen una revisión profunda de sus equipos cuando sospechan de infecciones más complejas.

Pese a estos inconvenientes, existe una funcionalidad que parece operar con normalidad. Los usuarios aún pueden escanear archivos o carpetas individuales. Al hacer clic derecho sobre un elemento y seleccionar “Examinar con Microsoft Defender“, el antivirus ejecuta la acción sin problemas, ofreciendo una solución temporal para verificaciones puntuales.

Posible origen del fallo y versiones afectadas

Hasta el momento, Microsoft no ha emitido una declaración oficial sobre la causa de estos errores. Sin embargo, la especulación más extendida entre la comunidad técnica apunta a una reciente actualización de la inteligencia de seguridad de Windows Defender como el detonante de los problemas. Se cree que el conflicto surge de combinaciones específicas entre las versiones de la aplicación y las bases de datos de amenazas.

Las versiones de Windows Defender que se han identificado como afectadas son la 1.1.26070.7 y la 1.1.26080.2. Estos problemas se presentan cuando dichas versiones de la aplicación se combinan con las siguientes versiones de la inteligencia de seguridad: 1.457.222.0, 1.457.225.0, 1.457.226.0, 1.457.227.0 y 1.457.230.0.

Para verificar las versiones instaladas en tu equipo con Windows 11, puedes acceder a Seguridad de Windows desde el icono en la bandeja del sistema o buscando “Seguridad de Windows” en el menú Inicio. Una vez allí, dirígete a “Configuración” y luego a “Acerca de”.

En esta sección, encontrarás la “Versión del motor”, que indica la versión de la aplicación Windows Defender. Debajo, las “Versión de antivirus” y “Versión de antispyware” mostrarán la inteligencia de seguridad. Otra ruta para revisar la versión de inteligencia de seguridad es a través de “Protección antivirus y contra amenazas” > “Actualizaciones de protección contra virus y amenazas” > “Actualizaciones de protección”.

Una solución temporal para recuperar la protección

Aunque Microsoft no ha lanzado una corrección oficial, la comunidad ha encontrado una posible solución. Actualizar la inteligencia de seguridad a la versión 1.457.236.0 parece resolver el inconveniente para muchos usuarios. Esta actualización se puede realizar desde la misma sección de “Actualizaciones de protección” mencionada anteriormente.

En algunos casos, se ha comprobado que versiones posteriores, como la 1.457.244.0, también permiten que el antivirus funcione correctamente, incluso si la versión de Windows Defender es una de las previamente afectadas. Es importante mantener la inteligencia de seguridad actualizada para asegurar la máxima protección contra nuevas amenazas.

Esta situación subraya la importancia de la vigilancia constante en la seguridad informática. Mientras se espera una solución definitiva por parte de Microsoft, los usuarios de Windows 11 deben estar atentos a las actualizaciones y considerar las soluciones temporales para mantener sus sistemas protegidos.