LEGO acaba de dar uno de sus anuncios más disruptivos en años: el Smart Play, un “cerebro” electrónico que se integra a cualquier set tradicional y lo transforma en una experiencia interactiva. La pieza (del tamaño de 4×4 studs) incluye sensores de movimiento, luz, sonido y proximidad, además de reconocimiento de mosaicos y piezas especiales. Esto significa que tus creaciones pueden reaccionar en tiempo real: luces que se encienden al moverlas, sonidos específicos según la estructura y hasta respuestas a tus construcciones.