Elon Musk volvió a sorprender al mundo. Este jueves Tesla presentó el nuevo Tesla Roadster, un superauto eléctrico de alto rendimiento que no solo promete prestaciones extremas, sino que además puede despegar del piso, girar en el aire y aterrizar sobre sus cuatro ruedas.
La demostración se realizó en Texas y generó un impacto visual comparable al de un lanzamiento de SpaceX. El vehículo utilizó potentes propulsores verticales y laterales controlados por inteligencia artificial para realizar el vuelo corto.
¿Cuánto cuesta el Tesla Roadster?
El nuevo Roadster no será un auto accesible para todo el público. Se ofrecerá en tres versiones:
- Performance: se puede reservar con un pago de USD 50.000.
- Thrust: requiere una reserva de USD 250.000.
- Rocket (la versión que vuela): no tiene precio de reserva público y solo se venderá por invitación. Además, no estará permitido para uso en la vía pública.
Las dos primeras versiones son de calle (para dos ocupantes) y tendrán cualidades de superauto, pero no vuelan. La versión Rocket tiene un solo asiento y es la única con capacidad de vuelo.
¿Cuándo se podrá comprar?
Las entregas de las versiones de calle del Tesla Roadster comenzarán en 2028. Quienes habían reservado el modelo original anunciado en 2017 (prometido para 2020) y no cancelaron, ya pueden cambiar su reserva por alguna de las nuevas versiones.
La versión Rocket, al ser exclusiva y por invitación, no tiene fecha pública de entrega ni precio anunciado.
Cómo funciona el sistema de vuelo y adherencia
Además de los propulsores que le permiten despegar y girar, el Roadster cuenta con un sistema de “aspiradoras” o bombas de vacío (denominadas Suckers) que lo adhieren al piso incluso cuando está completamente invertido. Este sistema genera un nivel de agarre inédito al succionar aire del suelo una vez sellados los laterales de la parte inferior del auto.
Tesla considera que esta tecnología de adherencia es uno de los mayores aportes del vehículo al mundo del automóvil de alto rendimiento.
¿Es viable un auto volador en la vida real?
Aunque la demostración fue impactante, un auto volador todavía enfrenta grandes desafíos prácticos:
- Los conductores necesitarían capacitación de piloto.
- En el cielo no hay calles ni semáforos, lo que requeriría un control total por inteligencia artificial.
- Los riesgos de colisión y caída sobre zonas urbanas son altos.
Por ahora, Tesla solo garantiza las versiones de calle a partir de 2028. La versión que vuela quedará reservada para un grupo muy exclusivo y no circulará por las vías públicas.