El kickflip es un truco básico en el skateboarding. Para realizarlo, se coloca el pie trasero en la cola de la patineta y el pie delantero justo detrás de los tornillos delanteros, apuntando hacia adelante en un ángulo diagonal.

El truco comienza con un pop de la cola de la patineta, seguido de un salto. Mientras se salta, se desliza el pie delantero hacia el nose de la patineta, moviéndolo hacia el lado del pie, lo que hace que la patineta gire.

Una vez que la patineta ha completado un giro de 360 grados, se atrapa con ambos pies y se aterriza. Es importante doblar las rodillas al aterrizar para absorber el impacto.

Dominando el kickflip

El kickflip es uno de los primeros trucos que la mayoría de los skaters aprenden. Requiere práctica y repetición para dominarlo, pero una vez que se logra, abre la puerta a una infinidad de combinaciones y variaciones de trucos.

Para mejorar la técnica, es recomendable practicar el movimiento del pie delantero sin la patineta al principio, para familiarizarse con el gesto de deslizar y girar. Luego, se puede intentar con la patineta, primero en un lugar seguro y plano.

La clave está en la coordinación de los movimientos del pop, el salto y el deslizamiento del pie. Con paciencia y dedicación, cualquier skater puede aprender a hacer un kickflip.