El sexto vuelo de prueba de Starship se lanzó desde Starbase el 19 de noviembre de 2024, con el objetivo de ampliar las capacidades de la nave y el propulsor, y acercarse a la reutilización del sistema completo.

El propulsor Super Heavy despegó con éxito al inicio de la ventana de lanzamiento, impulsado por sus 33 motores Raptor, que lo impulsaron junto con Starship desde la plataforma de Starbase. Tras un ascenso normal y la separación de etapas, el propulsor realizó con éxito la maniobra de retorno para iniciar el regreso al sitio de lanzamiento. Durante esta fase, las comprobaciones automáticas del estado del hardware crítico en la torre de lanzamiento y de recepción provocaron la cancelación del intento de recepción. El propulsor ejecutó entonces una maniobra de desvío preplanificada, realizando una maniobra de aterrizaje y un amerizaje suave en el Golfo de México.

Starship completó otro ascenso exitoso, colocándose en la trayectoria prevista. La nave reinició con éxito un motor Raptor en el espacio, demostrando las capacidades necesarias para realizar una maniobra de desorbitación antes de iniciar misiones orbitales completas. Gracias a las imágenes en directo y la telemetría transmitidas por Starlink, la nave completó con éxito la reentrada y realizó un giro, una maniobra de aterrizaje y un amerizaje suave en el Océano Índico.

Los datos recopilados en los múltiples experimentos de protección térmica, así como el exitoso vuelo a velocidades subsónicas con un ángulo de ataque más agresivo, proporcionan información invaluable sobre el rendimiento del hardware de vuelo en un entorno de vuelo real, mientras nos preparamos para el eventual regreso y captura de la nave.

Con los datos y las lecciones aprendidas del vuelo como carga útil principal, la sexta prueba de vuelo de Starship volvió a ser un éxito. Las lecciones aprendidas harán que todo el sistema Starship sea más fiable a medida que nos acercamos a la reutilización completa y rápida.